Caso real
Mechi & Fer en La Delfina.
La boda del año. La planificamos durante nueve meses junto a los novios, la organizadora, la ambientación y el equipo de La Delfina, para una celebración enteramente al aire libre en el parque (diciembre 2025).
El alcance: recepción con livings y puestos gastronómicos iluminados, cielo estrellado sobre los livings, pinspots sobre las mesas, ambientación de todo el parque y los árboles, sonido e iluminación para la ceremonia civil y la banda de cuerdas, y una pista exterior para 200 personas sobre piso de acero pulido: estructura de truss, sonido Yamaha DZR, cabezas móviles, efectos UV y estrobo, y una pantalla modular —fondo, frente y tótems— operada por nuestro VJ.
El desafío: el pronóstico anunciaba lluvia. Sostuvimos el plan A al aire libre hasta el último momento —la ilusión de los novios, y la nuestra, era enorme— con el plan B listo por si aparecía el viento. El clima aguantó justo hasta el video de cierre y la foto final de todos los invitados. Cinco minutos después empezó a gotear; quince minutos más tarde, diluvio. Aplicamos los protocolos de seguridad eléctrica y, con todo el personal del salón y de ambientación, pusimos a resguardo el 90% del equipo. Terminamos empapados, pero con la fiesta cumplida tal como los novios la habían soñado.